
Perdí un juguete que me acompañó en la infancia, pero gané el recuerdo del amor de quien me hizo ese regalo.
Perdí mis privilegios y fantasías de niño, pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente.
Perdí a mucha gente que quise y que amo todavía, pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas.
Perdí momentos únicos de la vida porque lloraba en vez de sonreír, pero descubrí que solo sembrando amor es como se cosecha amor.
Perdí muchas veces y muchas cosas en la vida. Pero junto a ese “perder”, hoy intento el valor de “ganar“. Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.
No importa en qué momento de la vida te cansaste, lo que importa es que siempre es posible y necesario volver a empezar. Darse una nueva oportunidad, renovar las esperanzas en la vida y lo más importante, creer en uno mismo.
¿Sufriste mucho en este periodo? Tómalo como aprendizaje.
¿Lloraste mucho? Es limpieza para el alma.
¿Sentiste rencor? Fue para poder perdonar.
¿Estuviste solitario en algún momento? Fue porque cerraste la puerta.
¿Creíste que todo se había perdido? En ocasiones es necesario tocar fondo para comenzar a sanar.
¿Te sientes solitario? Mira alrededor y encontrarás a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse, y dar lo mejor de sí.
Nunca estarás solo mientras te tengas a ti mismo y el amor del Gran Jefe que se manifiesta en cada latido de tu corazón, en el milagro de la vida.
Recopilación de la Web.
Perdí mis privilegios y fantasías de niño, pero gané la oportunidad de crecer y vivir libremente.
Perdí a mucha gente que quise y que amo todavía, pero gané el cariño y el ejemplo de sus vidas.
Perdí momentos únicos de la vida porque lloraba en vez de sonreír, pero descubrí que solo sembrando amor es como se cosecha amor.
Perdí muchas veces y muchas cosas en la vida. Pero junto a ese “perder”, hoy intento el valor de “ganar“. Porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y porque siempre hay tiempo para empezar de nuevo.
No importa en qué momento de la vida te cansaste, lo que importa es que siempre es posible y necesario volver a empezar. Darse una nueva oportunidad, renovar las esperanzas en la vida y lo más importante, creer en uno mismo.
¿Sufriste mucho en este periodo? Tómalo como aprendizaje.
¿Lloraste mucho? Es limpieza para el alma.
¿Sentiste rencor? Fue para poder perdonar.
¿Estuviste solitario en algún momento? Fue porque cerraste la puerta.
¿Creíste que todo se había perdido? En ocasiones es necesario tocar fondo para comenzar a sanar.
¿Te sientes solitario? Mira alrededor y encontrarás a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse, y dar lo mejor de sí.
Nunca estarás solo mientras te tengas a ti mismo y el amor del Gran Jefe que se manifiesta en cada latido de tu corazón, en el milagro de la vida.
Recopilación de la Web.




